Nápoles
10 julio 2016
Había oído opiniones totalmente opuestas respecto a Nápoles: o la amas o maldices la hora en la que decidiste visitarla.
Después de pasar día y medio en ella, Fernando está claramente en el primer grupo, entre otras cosas porque para el estilo de fotos que a él le gustan (street photography) Nápoles ofrece mil y una posibilidades. Yo, sin estar en el segundo, tampoco estoy claramente en el primero. Simplemente me pareció la ciudad más auténticamente italiana que había visitado hasta el momento. Escenas como 4 en un vespino y sin casco, escalinatas llenas de gente comiendo pizza "take away", mercados llenos de fruta y marisco... y la vida en la calle como nos gusta a los latinos. Pero si tuviera que quedarme con algo, de Nápoles me quedo con su comida.
Nuestra guía particular de Nápoles:
1. Recorrer las estaciones de metro
Toledo, Universitá, Garibaldi... viajar en metro en Nápoles es un deleite para la vista. Arquitectos como Oscar Tusquets Blanca o el diseñador Karim Rashid han participado en el proyecto "las estaciones del arte", haciendo que moverse en metro en esta ciudad con un tráfico tan caótico sea casi un regalo para los turistas.
2. Pasear por las galerías Umberto I
Construida en 1891 recibe su nombre del rey que ocupaba el trono en aquel momento. Entramos y a pesar de que estaba en obras, apetecía tomarse un refresco en ellas admirando su gran belleza. Por cierto, si habéis estado en Milán, esta galería os recordará muchísimo a la galería Vittorio Emanuele.
3. Visitar el Castel Sant'Elmo
A este castillo llegamos cogiendo el funicular en el barrio español. Situado en la colina de Vomero, merece la pena por las vistas impresionantes de toda la ciudad y por supuesto, del Vesubio.
4. Perderse en sus míticos barrios
No os perdais callejear por el barrio español. Nosotros coincidimos con día de mercado y el ambiente era muy especial.
Otros edificios emblemáticos de la ciudad estaban en obras y cerrados así que nos quedan pendientes para otra visita.
5. And last but not least... ¡disfrutar de su comida!
Comer en Nápoles es un placer. Dicen que se come bien en cualquier sitio, que la pasta y la pizza la hacen bien en todas partes. Os apunto aquí los sitios que probamos y que nos hicieron felices:
- Ristorante Da Dora: aquí cenamos el primer día y sin duda fue la mejor pasta de todo el viaje.
- Tandem: hay que ir a comer ragú.
- Pizzeria Gino Sorbillo: si os hablan de las colas en las dos pizzerías más famosas de Nápoles no penséis que es leyenda. Damos fe. Después de esperar más de hora y media, decidimos finalmente pedirla para llevar y tomarla en el hotel. En Nápoles hay que comer la margarita y la marinara.