Finlandia | Región del Saimaa
septiembre 2019
El pasado mes de junio tuve la fortuna de visitar por primera vez Finlandia. El viaje estaba comisionado por Turismo de Finlandia, organizado de manera impecable por la agencia Planisferio Comunicación, y yo formaba parte de un equipazo de fotógrafos a los que admiro muchísimo: @clarabmartin, @franmart_, @ovunno y @tiempodecerezas.
Estuvimos cuatro días recorriendo la región del Saimaa (a pie, en bici y en barco!), que es la zona más atractiva y con mayor encanto de la Región de los Lagos, disfrutamos de unos paisajes maravillosos, de una excelente gastronomía que superó todas mis expectativas, y como no, de la sauna finlandesa.
Día 1
Aterrizamos en el aeropuerto de Helsinki y en coche (unas 3 horas) nos dirigimos hacia el primero de nuestros destinos, Anttola, donde comenzaríamos con el atractivo plan de actividades que nos habían preparado.
Crucero de medianoche
Gracias al sol de medianoche, la luz cálida del atardecer se extendía durante horas así que después de la cena, que fue servida en una de las villas, hicimos una salida en barco con el capitán Harri Kerkelä. Ese día el cielo nos regaló unos colores mágicos y nos lo pasamos pipa haciendo retratos y fotos al paisaje.
Anttolanhovi Hotel
Todos los hoteles donde nos hospedamos eran espectaculares, bien por su diseño, bien por su historia, bien por su ubicación. Pero para mi este fue uno de mis favoritos. Nos alojamos en las villas que están enfrente del lago, cada una con su propio embarcadero. Cada villa tenía 3 habitaciones con baño, una sauna y un gran salón comedor con cocina americana. La estructura con grandes ventanales en las zonas comunes favorecía la sensación de estar en medio de la naturaleza.
Día 2
El pico más alto
Hacer cima en una de las colinas más altas de la zona no solo es apto para todos los públicos (Neitvuori hill, 184 m de altitud) sino que merece mucho la pena por las vistas panorámicas que se obtienen del lago. Si además te acompaña un guía como Arto Keinänen, la diversión y el conocimiento está garantizado. Nos compartió un montón de anécdotas sobre las costumbres y tradiciones finlandesas, por ejemplo, durante la travesía veíamos muchos arándonos y nos contó que los finlandeses son fanáticos de estos frutos del bosque, los recogen durante la primavera, los congelan para el invierno y los utilizan en bebidas, postres, mermeladas, etc.
Terminado el recorrido, Arto nos sorprendió con unas tostadas de pesto casero con hortigas y agua de abedul (que se obtiene de la savia del árbol) y mientras degustábamos tan rico manjar para recuperar fuerzas, sacó un acordeón de su furgoneta y nos deleitó con unas cuantas canciones tradicionales finlandesas. Placeres sencillos pero que son un auténtico lujo para los que vivimos en la ciudad.
Okkola Holiday Cottages
En este pequeño negocio familiar situado en el archipiélago de Puumala comí el mejor salmón de toda mi vida. Paula, la dueña, lo cocinó ahumado a la manera tradicional finlandesa acompañándolo de patatas. Una delicia para el paladar. El tiempo lucía hermoso, pudimos comer al aire libre y luego paseamos mientras Paula nos contaba que la primera cabaña se construyó en los años sesenta, incluso antes de que llegara el ferry, e hicimos algunas fotos (el vivero es ideal ¿verdad?).
Por la tarde dimos un agradable paseo en bici eléctrica recorriendo parte del archipiélago de Puumala hasta llegar al hotel donde pasaríamos la noche.
Sahanlahti Resort
La cultura de la sauna está muy arraigada entre los finlandeses. Se calcula que en un país de algo más de cinco millones de habitantes ¡existen dos o tres millones de saunas! Es decir, prácticamente cada familia disfruta de una en su hogar. Históricamente la sauna estaba presente tanto en el nacimiento como en la muerte: las mujeres daban a luz en ella por ser la habitación más caliente de la casa, y también era el lugar donde al fallecido se le preparaba para su entierro. Curioso ¿verdad?
Y yo aquí, en Sahanlahti Resort, probé por primera vez la sauna tradicional finlandesa que es la de humo. Esta sauna utilizan una caldera con piedras que se van calentando sobre el fuego durante 6 u 8 horas. Transcurrido ese tiempo se deja salir el humo por la puerta y la sauna proporciona calor durante horas. La verdad es que yo nunca he sido muy fan de las saunas pero solo por el hecho de que en el hotel habían estado 8 horas preparando la sauna para que la disfrutáramos, decidí probarla… ¡y no me arrepentí!.
Y como manda la tradición después hubo que pegarse un bañito en el lago. Una maravilla.
La sauna para los finlandeses es un lugar de ocio y de encuentro así que suele hacerse después de cenar, es casi como la sobremesa para los españoles. Así que antes disfrutamos de otra cena espectacular en el restaurante del hotel.
Día 3
Linnansaar Island
La región del Saimaa está formada por numerosas islas, todas idílicas y algunas de ellas habitadas. En nuestro tercer día cogimos un barco a motor que nos llevó hasta la isla de Linnansaar. Durante la travesía existía la posibilidad de ver a la forma anillada, una de las pocas especies de foca de agua dulce que existen en el mundo. No tuvimos suerte, pero a nuestra llegada a la isla nos recibieron con un delicioso picnic y disfrutamos de unos paisajes inolvidables.
Hotel & Spa Resort Järvisydän
Después del picnic el barco nos dejó en este spa construido con en medio de rocas y con grandes ventanas que miran al lago Saimaa. El spa utiliza energía solar 7 meses al año y el agua es del lago Saimaa. Allí pasamos una tarde de lo más relajada.
Hotel Punkaharju
La guinda del pastel a un viaje de ensueño la puso nuestra estancia en el Hotel Punkaharju, el más antiguo de la región. El hotel fue remodelado y diseñado con un gusto exquisito por su propietaria actual, la modelo finlandesa Saimi Hoyer. Saimi solía pasar los veranos aquí con su familia y cuando se retiró de las pasarelas internacionales, se dio cuenta de que su hogar era Punkaharju, compró el hotel que tan buenos recuerdos le traía y así también se da continuidad a uno de los establecimientos más icónicos de la zona.
Día 4
Muy amiga de Saimi es la pintora Johanna Oras, quien nos invitó a visitar su estudio - galería. Johanna es toda una institución en Finlandia y sus cuadros se han expuesto en diferentes galerías europeas.
Y con esta visita terminó la aventura finlandesa. Una experiencia enriquecedora en todos los sentidos. Volví no solo con ganas de visitar Finlandia de nuevo (quién sabe si quizás en invierno) sino también con ganas de hacer cada día mejores fotos (de eso tienen la culpa mis queridos compañeros). Gracias de nuevo a todos los que lo hicieron posible.